Los delitos
sexuales de mujeres contra víctimas masculinas y femeninas son
sorprendentemente comunes. Ésta es la principal conclusión, y acaso la más
sorprendente, a la que ha llegado un equipo de investigadores estadounidenses
liderado por Lara Stemple, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los
Ángeles (UCLA), tras analizar exhaustivamente datos de diversos informes
criminológicos y publicar los resultados de la síntesis en un nuevo estudio.
El informe
examina el fenómeno de la agresión sexual en Estados Unidos, y sus conclusiones
desafían varios estereotipos.




















